El cerebro se limpia solo durante el sueño, pero ciertos fármacos impiden este proceso imprescindible para la salud.

El cerebro utiliza un sistema llamado limpieza glinfática para eliminar toxinas durante el sueño, pero las pastillas para dormir como el zolpidem pueden apagar este mecanismo. Esto podría estar relacionado con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

El cuerpo humano posee un sistema linfático que drena líquidos y elimina desechos de los tejidos, pero el cerebro no tiene vasos linfáticos. En su lugar, utiliza un mecanismo de limpieza conocido como sistema glinfático, que emplea líquido cefalorraquídeo para expulsar toxinas. Este proceso ocurre casi exclusivamente durante la fase de sueño NREM, gracias a la acción del neurotransmisor norepinefrina, según explica un estudio reciente liderado por Natalie Hauglund, neurocientífica de la Universidad de Oxford.

El sistema glinfático y su funcionamiento

El sistema glinfático fue descubierto en 2013 por la neurocientífica Maiken Nedergaard. Su función consiste en mover líquidos de manera sincronizada dentro del cerebro, lo que permite eliminar productos de desecho como la beta amiloide, una proteína asociada con el Alzheimer. Durante el sueño NREM, la norepinefrina, un neurotransmisor relacionado con la respuesta al estrés, se libera en ondas lentas que contraen y relajan los vasos sanguíneos del cerebro. Este movimiento alternado genera un flujo rítmico del líquido cefalorraquídeo que «lava» las toxinas.

Sin embargo, el estudio de este sistema ha enfrentado desafíos, ya que la mayoría de las investigaciones se han realizado en ratones anestesiados, lo que interfiere con los procesos naturales del cerebro. Hauglund y su equipo desarrollaron un método para observar ratones que dormían de forma natural utilizando una técnica llamada fotometría de flujo con fibra, que permite rastrear líquidos fluorescentes en el cerebro.

Cómo las pastillas para dormir afectan el cerebro

El equipo de Hauglund también examinó cómo las pastillas para dormir influyen en la limpieza glinfática. Descubrieron que el zolpidem, un fármaco que aumenta la duración del sueño NREM, en realidad apaga las oscilaciones de norepinefrina y detiene el flujo del líquido cefalorraquídeo, impidiendo la eliminación de desechos. Este hallazgo es preocupante, ya que las acumulaciones de beta amiloide son un factor clave en el desarrollo del Alzheimer. Aunque el uso prolongado de zolpidem se ha asociado con un mayor riesgo de esta enfermedad, aún no está claro si la interrupción de la limpieza glinfática es la causa directa.

Pastillas para dormir más seguras

Hauglund señala que entender cómo funciona el sistema glinfático en humanos es complicado, ya que se requieren técnicas invasivas para medir directamente la norepinefrina en el cerebro. Sin embargo, algunos indicios, como la dilatación de las pupilas y las microdespertares, podrían ofrecer pistas sobre el estado de este sistema en personas. Estas microdespertares, imperceptibles para quienes los experimentan, podrían estar vinculados con la limpieza cerebral, pero su función exacta sigue siendo desconocida.

El próximo objetivo del equipo es desarrollar pastillas para dormir que no interfieran con la actividad del sistema glinfático. Hauglund concluye que crear medicamentos que induzcan un sueño reparador sin comprometer procesos esenciales para la salud cerebral será muy importante para prevenir problemas a largo plazo, como las enfermedades neurodegenerativas.

REFERENCIA

Norepinephrine-mediated slow vasomotion drives glymphatic clearance during sleep