Las desventajas de vivir en zonas rurales se hacen muy palpables cuando se trata de salvar vidas. La distancia aumenta y el tiempo de actuación se reduce, convirtiéndose en la frontera entre la vida y la muerte. 

Imagina sufrir un accidente grave o un ataque al corazón, desde el primer instante se pone en marcha un cronómetro invisible e implacable. En medicina este periodo de tiempo crítico, donde la vida del paciente está en juego, se conoce como “Golden hour”, la hora de oro en la que las posibilidades de supervivencia disminuyen rápidamente.  

En casos que requieren de una actuación rápida y efectiva, esta hora dorada se ve determinada por distintos factores donde la localización del sujeto puede tener un papel fundamental. Las probabilidades de sobrevivir cambian drásticamente dependiendo de si se vive en una gran ciudad o en un entorno rural. 

El concepto “Golden hour” es un término que se utiliza en medicina de urgencias que se refiere a los primeros 60 minutos después de un evento grave como un paro cardíaco o una lesión de gravedad, donde el tratamiento puede salvar vidas. Las intervenciones médicas definitivas deben ocurrir dentro de estos primeros 60 minutos para maximizar las probabilidades de supervivencia. Durante este tiempo, el cuerpo lucha contra el shock y la hemorragia. Si no se estabiliza al paciente y se detiene el daño en ese margen de tiempo puede ser irreversible, las probabilidades de éxito caen en picado. 

Las desventajas de vivir en zonas rurales para la salud

Una investigación reciente realizada en Montana revela que mientras en zonas urbanas la tasa de supervivencia es de alrededor de un 15%, gracias a la respuesta rápida de los servicios de emergencia, en zonas rurales esta cifra baja a 5%, por retrasos de ambulancias que superan los 20 minutos. En EE.UU. las grandes distancias y espacios despoblados añaden una dificultad adicional.

El riesgo de fallecer en el traslado, o poco después de llegar al hospital, es significativamente mayor para los residentes de zonas rurales en las que carecen de recursos suficientes como hospitales, equipo especializado o personal cualificado para intervenciones de gravedad. 

El riesgo de fallecer en el traslado, o poco después de llegar al hospital, es mayor para los residentes de zonas rurales

España país cuenta con uno de los mejores sistemas de emergencias del mundo, como el SAMUR o el SEM, sin embargo, la despoblación y la geografía de zonas como Teruel, Soria o el interior de Lugo plantean retos similares a los que aparecen en el estudio. 

La España vaciada tiene sus propias cifras de supervivencia ante una emergencia. No es lo mismo sufrir un infarto en la Castellana de Madrid que en una aldea de la Sierra de Albarracín. El riesgo añadido del tiempo tiene que ser compensado con una infraestructura de transporte sanitario eficaz integrada por UVIs móviles y helicópteros medicalizados, dotados con el equipamiento médico necesario y personal médico cualificado.  

Una posible solución: centros de salud rurales 

Los centros de salud rurales pueden marcar la diferencia para los estadounidenses y también para los habitantes de otras zonas. Un médico rural bien equipado puede ser quien inicie la reanimación o controle una hemorragia antes de que llegue la ambulancia, aumentando las posibilidades de recibir el tratamiento necesario a tiempo. El estudio muestra que la proximidad a instalaciones locales eleva la tasa de supervivencia significativamente. 

La “Golden hour” deja de ser un problema crítico, la lucha contra el tiempo y la desigualdad sanitaria entre las habitantes de zonas urbanas y rurales se reduce, y lo que es más importante, las posibilidades de salvar una vida aumentan drásticamente. 

Mejorar y mantener estos puntos de atención primaria es una inversión en igualdad, que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte independientemente de donde vivas, sin que tu código postal sea lo que determine si sobrevives a un accidente o un paro cardíaco. 

REFERENCIA 

The Golden Hour is elusive in rural trauma: A 10-year analysis from a Level I trauma center in Montana