El estigma de la sexualidad del hombre: un reciente estudio revela que casi la mitad de los hombres jóvenes han experimentado dolor durante el sexo en alguna ocasión.
A través del cine y las redes sociales recibimos señales de que el sexo deber ser una experiencia de placer y conexión fluida, sin embargo, la realidad es muy distinta. Muchos hombres experimentan dolor durante el sexo, sin embargo, la masculinidad tradicional ha creado un estigma que impide que hablen del tema abiertamente, imponiendo un silencio que perpetúa el mito de que el sexo siempre es placentero para el hombre.
La investigación, publicada en International Journal of Sexual health, se realizó con una muestra de estudiantes universitarios de Estados Unidos. Los resultados fueron que un 49.1% de los hombres que practicaron coito vaginal habían sentido dolor alguna vez, mientras que, en actividades diferentes a la penetración, como sexo oral o caricias, la cifra ascendía al 51.7%.
Sin embargo, la percepción de la cantidad de hombres que podían llegar a sentir dolor o molestias durante las relaciones sexuales estaba muy lejos de la realidad. Los propios participantes del estudio estimaron que solo un 18% de los hombres sentían dolor, demostrando como el silencio y la idea generalizada de que el hombre siempre tiene experiencias favorece que la sociedad subestime la realidad del malestar masculino.
Los hombres que sienten dolor durante el sexo
¿Por qué no el hombre no habla del dolor? Este silencio está relacionado con lo que los investigadores llaman “ideología hipergénero”. Los hombres, especialmente cisheteros, suelen tener adoptar creencias más tradicionales sobre la masculinidad, alimentadas por roles de género que se han perpetuado a lo largo de la historia, donde en bien aceptado que el hombre hable abiertamente sobre su dolor.
Mientras que algunas mujeres temen una reacción negativa o agresiva por parte de su pareja si piden parar, los hombres a menudo continúan debido a un fuerte deseo de alcanzar el orgasmo o simplemente por vergüenza a admitir que sienten alguna molestia.
El dolor en los hombres durante las relaciones puede deberse a diversos factores no relacionados con patologías médicas, como la fricción por falta de lubricación, posiciones incómodas o el sobreesfuerzo.
Muchos hombres prefieren sufrir en silencio para proteger su orgullo o para no arruinar el momento.
Existe una presión social para no mostrar vulnerabilidad, admitir que algo duele puede ser interpretado como un signo de debilidad. El estudio comprobó que solo el 34% de los hombres que sintieron dolor durante el coito se lo comunicaron a su pareja, y tan solo un 10% detuvo la actividad, mientras que las mujeres tienen cuatro veces más probabilidades de parar cuando sienten molestias.
La importancia de la comunicación
Este estudio es una muestra reducida de las implicaciones sociales del sexo. Es necesario llevar a cabo investigaciones más amplias que confirmen los resultados, incluyendo diferencias no solo por género, sino también por orientación y edad. Pese a las limitaciones del estudio las conclusiones son claras: la comunicación en la intimidad es fundamental para no caer en patrones negativos basados en expectativas sociales.
El estudio concluye con una reflexión vital: el dolor durante el sexo es común, pero no debe ser inevitable.
Normalizar el malestar físico durante los encuentros sexuales es un error que impide que se pueda disfrutar de la experiencia. Es importante romper el estigma que impide decir abiertamente “esto me duele” o “necesito parar”.
Para romper con los patrones de género tóxicos es necesaria una educación sexual basada en el placer mutuo y la comunicación abierta. Tanto mujeres como hombres tienen que sentirse cómodos en situaciones de intimidad, al margen de cualquier expectativa social.
REFERENCIA